Ecclesia orans

    Periodica de Scientiis Liturgicis




Testimonianza - Rettore Magnifico

    
Me piden desde la dirección de nuestra revista un saludo para esta nueva etapa de Ecclesia orans.

Como rector magnifico de nuestro Ateneo no puedo hacer otra cosa que alegrarme, ponerme a disposición y desear que la experiencia de 30 años de la misma sirva para el presente como ha servido hasta ahora.

Efectivamente nuestros padres, o mejor nuestros fundadores, vieron la necesidad de “fundar” una revista que fuese la manifestación externa de la vitalidad de que quisieron dotar al Pontificio Insitiuto Litúrgico.

No nació en 1961 cuando comienza a andar el entonces Instituto y después Facultad de Liturgia. Se necesitaron años de rodaje pero bajo la dirección del P. Adrien Nocent nace en 1983 como expresión fecunda y feroz de su ímpetu.

Ciertamente quiso ser expresión de una metodologia que es y ha sido siempre la nuestra y que podiamos sintetizar en el lema en el que bebieron los padres del movimiento litúrgico: Ad Fontes!

Había también entonces-como lo hay hoy-muchas revistas de liturgia. No quiso ser una más. Quiso ser la revista del Instituto pontificio de liturgia y eso se ve desde los primeros números.

Herederos del movimiento litúrgico y comprometidos con el Concilio Vaticano II los fundadores de la revista, no sólo quisieron manifestarse “conciliares” en todos los sentidos sino también “eclesiales” en el sentido más aúténtico de la expresión. Y, por supuesto, abiertos a todas las corrientes, perspectivas, sentidos de la liturgia y de las liturgias.

Por sus páginas han pasado las firmas más importantes del pensamiento litúrgico. Se han abordado temas históricos, teológicos, pastorales, etc. La llamada “cuestión litúrgica” que preocupó a los iniciadores de movimiento litúrgico ha tenido cabida en las páginas tanto como la que podríamos situar en “cuestión histórica”. Desde el rito hoy a las liturgia occidentales no romanas. Desde el Misal de Stowe a la exhortación Spiritus et Sponsa. Los ritos de ayer con la ritualidad de hoy. El medioevo, con el siglo de oro de la liturgia. La liturgia pontifical junto a la liturgia parroquial. El ayer y el hoy en una gran visión de la liturgia de todos los tiempos.

No hay duda. Tenemos un puesto en el amplio mundo editorial.

Cuando se quiso dar un homenaje al fundador-director, Adrian Nocent, se buscó un título que se adaptase a su ser y a su hacer: Traditio et progressio. ¿No podría ser ésta bella expresión la que pueda caracterizar nuestra revista?

Nuestro hacer liturgia bebe ahí. La fuentes es el ayer, pero el caño es hoy.

Ad multos annos!


JUAN JAVIER FLORES ARCAS OSB
Rector Magnífico
Pontificio Ateneo de San Anselmo - Roma